Selva Negra – Heidelberg y Baden Baden
Europa

Selva Negra – Heidelberg y Baden Baden

Hola viajeros, en el post de hoy voy a empezar a contaros la ruta por Selva Negra que hicimos el verano pasado. Volamos a Frankfurt desde Valencia con Ryanair y la primera noche la pasamos en Heidelberg, como casi siempre la reserva del Hostel en este caso, la hicimos con Booking (en el enlace tenéis 15 euros de descuento) para dos noches. Alquilamos un coche en el aeropuerto de Frankfurt y a conocer Selva Negra.

Nuestro campamento base lo fijamos en el pequeño pueblo de Oberhamerbash, estuvimos 10 días, así que decidimos alquilar una casa, en este caso con Airbnd (en el enlace tenéis 25 euros de descuentos)

Oberhamerbash

Primer día Heidelberg

Heidelberg es conocida por ser una de las ciudades más románticas y bonitas de Alemania probablemente sea por culpa del castillo que domina la ciudad. Y eso que no se trata ni de un castillo en buen estado, ni de un castillo que tenga un pomposo interior. Pero probablemente el hecho de que los franceses lo dejaran prácticamente en ruinas a finales del siglo XVII lo hace aún más romántico y que quede rodeado de un aura tan mística.

Nos dirigimos a Konmarkt para coger el funicular, cuesta unos 7 euros por adulto con la entrada al castillo, los niños no pagan.

El Castillo de Heidelberg data de principios de siglo XV, en época en que el Príncipe Elector era Ruprecht III. A lo largo de los siglos, el castillo fue ampliado, por lo que la construcción era una sucesión de estilos. Todo ello quedó parado con la guerra contra Francia, de finales del siglo XVII, cuando el castillo sufrió muchos desperfectos que ocasionaron que ninguno de los intentos posteriores de remodelación pudieran ser llevados a cabo.

Heidelberg Castillo

Los torreones, los fosos, las destruidas murallas… todo es imponente y su estado de conservación no le resta nada de interés. Desde la explanada del castillo, antes de entrar en el mismo, se disfruta de alguna de las mejores vistas de la ciudad, que se extiende a los pies de la colina. Cruzamos la puerta principal del castillo de Heidelberg que da acceso al patio del castillo, la Torturn, para quedar perplejos con la mezcla de estilos que dominan las construcciones que quedan de pie.

Entramos en la bodega del castillo, donde se pueden degustar los vinos de la zona, si uno quiere, o disfrutar de dos enormes tinajas de 50 mil y 220 mil litros de vino. Según nos dicen, esta última es la más grande del mundo y recibe el nombre de Grosses Fass. Fecha de 1751.

Heidelberg Bodega

Debajo del palacio Friedrichsbau se puede visitar el Museo Alemán de Farmacia. En su interior encontramos varias farmacias de todo el país que han sido transportadas al museo tal y como eran en su momento de esplendor. Algunas de ellas son de los siglos XVII y XVIII y son francamente bonitas. También encontramos un amplio apartado dedicado a la alquimia y otro donde se muestran gran cantidad de utensilios utilizados por los boticarios para hacer su trabajo.

Visitado el castillo de Heidelberg bajamos a la ciudad, nuevamente en funicular, para hacer camino hacia el Puente Viejo de Heidelberg.

Puente viejo de  Heidelberg

Es el nombre con que todo el mundo conoce el puente que oficialmente recibe el nombre de Puente de Carlos Teodoro, en honor del Príncipe Elector de mediados de siglo XVIII, que tuvo un reinado, al parecer, cuajado de éxitos y al que se atribuye un gran mérito en el desarrollo económico, pero también cultural, de la Alemania del siglo XVIII. Este puente es uno de los iconos de la ciudad. Se trata de una construcción de piedra sobre el río Neckar. Es un puente precioso, con su característico color rojizo, como muchos de los edificios de la ciudad de Heidelberg, y con su hermosa puerta de entrada, en el extremo que da a la Ciudad Vieja, construida casi a modo de Arco del Triunfo, utilizando dos torres anteriores. A la izquierda de esta puerta encontramos la estatua de un curioso mono. En el puente encontramos grandes esculturas, algunas de ellas en honor del propio Príncipe Elector. Atravesamos el puente para dirigirnos a la entrada del Paseo de la Filósofos.

Puente Viejo de Heidelberg

Paseo de los Filósofos

Se trata de un sendero que se eleva colina arriba, en la ribera contrapuesta del castillo, por lo que las vistas de la ciudad vieja y el castillo con el río Neckar a los pies, son espectaculares. Tal vez, incluso, más aún que las vistas desde el castillo. Se tarda una media hora en hacer el trayecto que es francamente apacible. Las paradas para hacer fotos son continuas, y la verdad es que suponen un final perfecto para la visita a esta bonita ciudad.

Heidelberg Paseo de los filosofos

Ponemos rumbo a la calle Hauptstrasse, la más comercial de la ciudad, y que se alarga más allá de un kilómetro y medio, hasta la Karlstor, la puerta de la ciudad. En esta calle peatonal no sólo encontramos las mismas tiendas que la globalización ha instalado por todo el mundo, sino también preciosos comercios locales, situados muchos de ellos en construcciones centenarias, varias iglesias y palacios, muchos restaurantes y como no puede ser de otra manera en Alemania, varias cervecerías. Durante nuestro paseo por casi los dos kilómetros de la Hauptstrasse y por las calles laterales que confinan, no paramos de sorprendernos, de tantos rincones que hay que ver y descubrir.

Heidelberg callejeando

La iglesia del espíritu Santo está situada en la hermosa Plaza del Mercado, donde encontramos en el centro, una fuente con una estatua de Hércules, del siglo XVI y el ayuntamiento o Rathaus (donde está la oficina de turismo); pero aún es más bonita la plaza que encontramos poco más allá, la Karlsplatz, que destaca sobre todo, por las preciosas vistas que del castillo se tienen desde esta plaza.

Heidelberg

Volvemos a la calle principal y esta vez giramos a mano izquierda, para encontrarnos con varios edificios que pertenecen a la Universidad. Heidelberg es la sede de una de las Universidades más antiguas y más prestigiosas del país. En esta zona encontramos los edificios de la Alte Universitat (barroca), de la Neue Universitat (del primer tercio del siglo XX) y sobre todo, el bonito edificio de la Biblioteca Universitaria, que es de los más destacables que hay en Heidelberg. Entramos en la conocida como cárcel universitaria, donde parece que los estudiantes más díscolos se podían pasar una buena temporada.

Heidelberg Universidad

Seguimos por la calle Hauptstrasse nos desviaremos un poco, primero a la derecha y luego a la izquierda, por Schiffgasse llegamos a un edificio imponente, pero demasiado reformado: el Marstall. Se trata de un palacio renacentista del siglo XVI, reconstruido a principios del XIX. Ahora es la sede de un museo arqueológico con piezas que pertenecen a la universidad. Su patio, convertido en una especie de Biergarden muy agradable.

Volvemos a Hauptstrasse para seguir paseando por sus bonitas calles, tomamos algo para cenar y nos retiramos a nuestro Hostel.

Segundo dia: Baden Baden y llegada a Oberhamerbash

Continuamos nuestra ruta y hacemos una parada en la coqueta Baden Baden, ciudad refinada y elegante que atrajo a la alta burguesía en el Siglo XIX, fue la capital del veraneo en la Europa de la Belle Epoque, y aún sigue siendo el lugar preferido de vacaciones para mucha gente de gran poder adquisitivo de Alemania.

Baden Baden

Aparcamos el coche en el parking Parkplatz am Festspielhaus (1 Euro la hora, máximo 10 euros). Lange Straße 77. Que esta cerquita del centro.

Una opción para tomar contacto con la ciudad es tomar el tren turístico City Bahn, que en 50 minutos nos descubre lo más importante de la ciudad. La ruta es desde el Kurhaus hacia la plaza Augustaplatz, nosotros decidimos cogerlo, después paseamos  por sus calles empedradas y vemos las Termas de Caracalla, los jardines y el Casino.

⇒ Imprescindibles:

Lichtentaler Allee: es una avenida que atraviesa una bella alameda en paralelo al cauce del río Oos. Es un lugar ideal para pasear, con más de 300 especies de árboles y preciosos puentecitos.

Baden Baden

Kurhaus: es un edificio del XIX, hoy en día alberga, entre otras cosas, el famoso Casino de Baden-Baden.

Baden Baden

Balnearios: Baden Baden era conocida en época del Imperio Romano por la calidad de sus aguas y hoy en día se pueden visitar los restos arqueológicos de esa época. La ciudad está repleta de fantásticos balnearios, en la ciudad hay 12 fuentes termales entre las que se encuentra las Termas de caracalla, uno de los balnearios más visitados.

La Iglesia rusa y la iglesia colegiata son dos de las construcciones religiosas más importantes de la ciudad y bien merecen una visita.

Las plazas y calles peatonales del centro están repletas de tiendas, boutiques, cafeterías y restaurantes. En esta ciudad se mira mucho pero no se toca nada de nada.

Comemos algo de camino y ponemos rumbo al que va ser nuestro hogar en los próximos días: Oberhamersbasch.

Llegamos a nuestro alojamiento, nos instalamos y vamos a comprar algo para llenar la nevera, y así hacemos una primera toma de contacto con el pueblo, que es precioso, enclavado entre montañas verdes, se respira mucha paz y tranquilidad.

Oberhamersbasch

Os dejo un enlace a un álbum de fotos por si queréis ver por dentro la casa donde nos alojamos, estaba genial.

Muchas gracias por leerme y si tienes cualquier consulta no dudes en dejarme un mensaje, estaré encantada de poder ayudarte.

“Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”

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